14:40

ininterrumpido

Publicado por Alba |

Quiero atar mi mente al nudo más grande de mis emociones perdidas y sentir finalmente que todo está perdido. Pero hay un súper héroe, algo que no entiendo y que siempre me libera. Sin embargo recaigo. Las nubes negras se quedan cual estatuas en mi mapeo cerebral y tengo tristezas como pecas en el rostro. Lleno de pecas. Llena de tristeza.

La lucha hacía la purificiación, el reencuentro conmigo, despedir al enemigo que habita en mi centro. Todo es un gran sueño.

Sueño que los días no pasan en vano. Cada día percibo una nueva cana. Unas heridas casi muertas, otras tan abiertas.
Lo mejor de mi está intacto. Lo peor alimenta mi languidez. Mi depresión neutra que es más dura en guerra. Esa que aclamo cuando todo comienza a ponerse simplemente bonito.

Subscribe