Tanta tristeza
Tanto silencio
Tanta soledad
Tanta rabia
Tanta confusión
Tan poca autoestima
Tan poca lealtad
Tan poca vida
Y no se me mueve un pelo
sentada
piernas cruzadas
adormecidas
La pantalla del monitor
ilumina mi poca vida
mi ausencia
Los pantalones siguen sueltos
mi pena acorralada en una esquina
el barullo de mi mente
robándome un lágrima
y no cambia
nada cambia
Mi existencia
tantas veces putrefacta
y mi culpa por escribir
lo que escribo
sin más motivos que mi desilusión
Una práctica espiritual
marchita
y anhelado
un rumbo más claro que no aparece
ni en los sueños
donde mastico mis muelas
Quiero más
de lo bueno
de lo malo
del fondo en el que me encuentro
Quiero más
casi una muerte
y luego un renacimiento
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario