Yo huelo a marihuana
y tu
a ausencia
tu voz seca
tu piel marchita
tus ojos
dos espejos
con polvo
los míos
con tristeza
Tu te quejas
de mi furia
y yo
de tu pereza
y es que nunca nos vimos
desnudos
simples
como las tormentas
y es que creías
en mis posturas
suaves
y yo
en tu fidelidad eterna
Hoy somos
dos troncos
y derramamos penas
inevitables
Imposible es compartir
nuestras raíces
sin enredarnos
ni dolernos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario